La Vida de María Rivier

Una corta biografía de María Rivier
Fundadora de las Hermanas de la Presentación de María

María Rivier, Marinette para los más conocidos, nació el 19 de diciembre de 1768 en Montpezat, Francia. A finales de abril de 1770, Marinette, a los dieciséis meses, tuvo una caída que la dejó inválida. La Sra. Rivier, mujer de gran fe, llevaba a Marinette todos los días ante la estatua de Nuestra Señora de la Piedad en una capilla cercana.

Muy pronto, la niña que veía rezar a su mamá adquirió esta certeza inquebrantable: La Santísima Virgen me curará. Como la dejaban sola a los pies de María con su Hijo muerto en los brazos, Marinette contemplaba. De forma secreta, este misterio de amor loco se imprime en su corazón. Finalmente, el 8 de septiembre de 1774, Marinette, de repente, echa a andar. Los cuatro años de «escolaridad» ante la Virgen María marcarán para siempre la vida de María Rivier. Lo consigue todo de la Virgen María.

Cuando estalla la Revolución francesa, cualquier acto religioso es sospechoso. María Rivier convoca en secreto las asambleas del Domingo. Es prudente pero sigue siendo el apóstol de corazón de fuego. En 1794, la villa de Thueyts la llama. Se va como verdadera misionera. Pronto, cuatro jóvenes se le juntan y se dejan ganar por el fuego del Evangelio. Cuando todos los conventos se cierran, María Rivier va a abrir el suyo. El 21 de noviembre, fiesta de la Presentación de María en el Templo, María y sus cuatro compañeras se consagran a Dios. La nueva comunidad se multiplica muy pronto a pesar de su gran indigencia.

Para María Rivier y sus hijas, la educación cristiana de la juventud es y será siempre una prioridad. Sin embargo, la educación de la fe se extiende también a los adultos. Se privilegia a los pobres: el primer orfanato se abre el 21 de noviembre de 1814. Incluso si la comunidad es pobre, la acogida de los más necesitados es sagrada.

Nada detiene el ardor apostólico de María Rivier. Los sacerdotes le piden a veces que anime a sus feligreses, que reúna a las mujeres y a las jóvenes. María habla con una claridad, una energía, una unción que toca los corazones. Una fuerza interior la sostiene y la hace exclamar: ¡O dar a conocer a Jesucristo o morir! Cuando muere el 3 de febrero de 1838, a la edad de 69 años, este apóstol de corazón de fuego ha fundado 141 casas, recibido a más de 350 Hermanas para continuar su obra. María Rivier, «profeta para nuestro tiempo», fue beatificada en Roma por el Papa Juan Pablo II, el 23 de mayo de 1982.

" ¡Un día mis Hijas surcarán los mares!” Esta predicción se realizará en 1853 cuando seis Hermanas llegan al Canadá. Hoy, las Hermanas de la Presentación de María están en dieciocho países en el mundo: Francia, Suiza, Canadá, Estados-Unidos, Inglaterra, España, Italia, Madera-Portugal, Mozambique, Japón, Filipinas, Senegal, Gambia, Irlanda, Perú, Brasil, Camerún y Ghana. Nuestra Casa generalicia está en Castelgandolfo, Italia.